¿El aceite de colza es sano?
Si estás leyendo esto y tienes menos de 30 años es posible que ni te suene el aceite de colza. Eso sí, si tienes algo mas de edad es posible que tengas marcado/a este tipo de aceite como un aceite no comestible. ¿Y esto por qué?
A principios de los años 80 el escándalo del aceite de colza causó conmoción en España y todo el mundo, y se convirtió en la peor crisis sanitaria del país europeo hasta la aparición del coronavirus.
La cifras de heridos y muertos varían considerablemente, aunque según la Organización de Consumidores y Usuarios de España, 5.000 personas murieron y al menos 20.000 quedaron con secuelas de por vida tras consumir aceite industrial que se vendía como apto para el consumo humano.
Cuando estalló una enfermedad no registrada previamente en Madrid en 1981, muchas personas en España entraron en pánico. Fueron necesarias cinco semanas y decenas de muertes para entender la causa: aceite de cocina adulterado. La enfermedad, que llegó a conocerse como «síndrome del aceite tóxico», mató a cientos y dejó a miles con afecciones crónicas, muchas de ellas graves.
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El síndrome del aceite tóxico
El síndrome del aceite tóxico, también conocido como síndrome tóxico o enfermedad de la colza, fue una intoxicación masiva sufrida en España en la primavera de 1981. El primer caso apareció el 1 de mayo de ese año y el 10 de junio se descubrió el motivo que los causaba.
En 1989 el Tribunal Supremo de España consideró probada la relación de causalidad entre la ingesta de aceite de colza desnaturalizado y la enfermedad, condenando a los industriales responsables de la distribución y comercialización de este aceite, y al Estado como responsable civil subsidiario. Según la sentencia, el aceite de colza, desnaturalizado para uso industrial, fue desviado conscientemente y por «un desmedido afán de lucro», al consumo humano. se vendió aceite de colza como aceite de oliva. El aceite de colza fue adulterado con anilina, un compuesto altamente tóxico, para hacerlo parecer aceite de oliva de mayor calidad.
La contaminación del aceite de colza fue un gran escándalo en España y llevó a una investigación por parte del gobierno y la retirada del mercado de todos los productos contaminados. También se tomaron medidas para mejorar la seguridad alimentaria y prevenir futuros incidentes similares.
El aceite de colza, arrastra un fatídico estigma en España desde 1981. Aunque las cifras de ventas de este aceite han ido subiendo poco a poco en los últimos meses de 2022, son todavía anecdóticas en España. Ascendió a los 100.000 litros en enero; 144.000, en febrero; 142.000 en marzo, y 238.00, en abril, según cifras del sector. Cantidades irrisorias si las comparamos con los 22 millones de litros de aceite de girasol que se vendieron en enero; los 23 millones, en febrero; los 25 millones en marzo, a pesar de la guerra de Ucrania y los paros del transporte, y los 23 millones, en abril.
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Uso del aceite de colza en Europa
Ahora mismo, la colza es la oleaginosa (vegetal de cuya semilla se extrae aceite) más cultivada en Europa con 19 millones de toneladas. En otras palabras, el viejo continente es el primer consumidor y productor mundial de colza, casi duplicando la producción de girasol. Mientras que en países como Alemania, Francia, Canadá o Reino Unido su consumo es habitual, en España es muy difícil ver una botella de aceite de colza en los supermercados. Eso no significa que no se use en la industria alimentaria, ya que productos de bollería, pizzas, alimentos precocinados o aceites para fritura disfrazan su presencia en etiquetas con variantes como “canola” o «nabina».
Aún hoy hay quien se escandaliza al comprobar en la estantería de su establecimiento habitual botellas de éste tipo de aceite, cuando en realidad, es un alimento totalmente seguro, sometido a los rigurosos controles que marca nuestra ley.
Mónica Herrero, vicepresidenta del Colegio Profesional de Dietistas-Nutricionistas de Aragón y miembro del Consejo General de Colegios Oficiales de Dietistas-Nutricionistas, explica a Maldita Ciencia en este artículo que el aceite de colza “nos va aportar importantes cantidades de omega 3” y añade que en países como Alemania es habitual comprarlo en garrafas en el supermercado, como compramos aquí el aceite de oliva o de girasol.
En este mismo artículo, la dietista-nutricionista Laura Moya, afirma que el contenido en omega 3 hace de este producto un “aceite interesante”. El omega 3 es un tipo de ácido graso esencial para mantener una buena salud y que extraemos de los alimentos que consumimos. Por ejemplo, de pescados grasos como el salmón y también de frutos secos y semillas. Moya destaca que “de los aceites comercializados vegetales más usados, este es el que menor porcentaje de grasas saturadas presenta”.
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¿Aceite saludable?
Al aceite de colza apto para el consumo humano se le llama aceite de canola. La canola es una planta oleaginosa que crece de tres a cinco pies de altura y produce hermosas y pequeñas flores amarillas. La planta produce vainas de las cuales se cosechan semillas. La planta de la canola forma parte de la familia de las brassicas, al igual que la col, el brócoli, las coles de Bruselas y la mostaza. Al igual que estas plantas, la canola es una crucífera, la cual recibe su nombre por sus pequeñas flores amarillas en forma de cruz.
El aceite de canola se obtiene de las semillas molidas de las plantas de canola. Estas semillas contienen alrededor del 45 por ciento de aceite.
En este artículo y según la doctora María Puy Portillo, miembro de la Academia Española de la Nutrición y Dietética, «el aceite de colza presenta un mayor contenido de ácido oleico, una menor cantidad de ácido linoleico y una menor relación Omega6-Omega3 que el aceite de girasol. Así, probablemente el aceite de canola pueda estar por delante del de girasol, y por detrás del de oliva, si nos ajustamos a sus beneficios para la salud».
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Conclusiones
Aunque en la red hay multitud de recomendaciones sobre el uso de aceite de colza (aceite de canola), el aceite de oliva debería ser la grasa de elección para cocinar y aliñar en todos los casos si deseamos tener una alimentación saludable. Así lo señala el llamado «plato para comer saludable» diseñado por la Harvard T.H. Chan School of Public Health, un esquema de alimentación que poco a poco ha ido desplazando a la clásica pirámide de la alimentación entre nutricionistas de todo el mundo.
Además, tenemos la suerte que España elabora los mejores aceites de oliva del mundo y no es una fanfarronería. Así lo demuestran, año tras año, los más prestigiosos certámenes y guías especializadas internacionales.
Somos afortunados y podemos escoger todo tipo de aceites de oliva a unos precios bastante competitivos; tanto aquí en España, como en países vecinos.



